Por un tiempo parecía que era imposible escapar del nombre Telltale Games. Durante los inicios de los 2010 ellos eran aclamados por todo el mundo, en gran parte por su increíble trabajo con The Walking Dead y The Wolf Among Us. Sin embargo, mientras avanzaba la década ellos continuarían estancándose más y más, con títulos que no mejoraban su calidad, un formato episódico que se había vuelto cansado y una saturación creada por ellos mismos.
Esta combinación de factores llevo a que, en 2018, luego de que un inversor importante se retirara, el estudio cerrara de golpe, dejando en su lugar un vacío enorme en el mercado de las “películas interactivas”. Si bien en 2019 el estudio resurgió luego de que otra compañía comprara sus activos, ese vacío sigue ahí, o al menos así ha sido hasta este año.
Durante los Game Awards de 2024, anunciaron Dispatch, el cual sería el primer juego de un estudio compuesto de veteranos que trabajaron durante la era dorada de Telltale, con una premisa interesante y un cast lleno de personas reconocidas. Cuando lo vi en ese momento me llamo de inmediato la atención por querer traer de regreso un tipo de juego que ya pensábamos que había muerto, y ahora que ya lo terminé, puedo decir que, pese a unos cuantos problemas, creo que logra continuar el legado de su predecesor de una forma exitosa.
Como dije anteriormente, Dispatch sigue el legado que dejo Telltale, y por ende, continúa usando la fórmula que este estudio había perfeccionado. La premisa sigue un poco la moda que hemos visto recientemente de subvertir el género de superhéroes, pero lo hace de una forma mucho más interesante que solo “superhéroes malos” y busca mostrar una vida más mundana y humana.
El protagonista es Roger, un ex-superheroe que luego de una pelea fallida se queda sin su Mecha, quedando completamente incapaz de pelear. Es aquí donde entra a SDN, una agencia que despacha héroes a crisis a lo largo de San Francisco, y ahí tendrá que manejar al Equipo Z, un grupo de ex-villanos que son un completo desastre. Si logra que dejen de ser incompetentes y los vuelve en una familia (aunque sea algo disfuncional), le ayudaran a reparar su mecha y podrá volver a ser un superhéroe
Para lograr esto, Dispatch te da lo que sería la “mecánica principal”. En lugar de explorar pequeñas zonas o llenar escenas de QTEs, la parte del gameplay es justamente despachar a tu equipo a las crisis que más se acomoden a las proficiencias de cada personaje. Como cada llamada que dice que se necesita hacer (tipo levantar algo pesado o convencer a alguien), se vuelve en un cierto puzzle de pensar quien es más útil. A mi parecer esta es mi parte favorita de todo el juego, se vuelve bastante satisfactorio ver como conoces más y más a tu equipo, haciendo que cuando logras reconocer quien sirve mejor en donde te sientas increíble.
Y mientras despachas, escuchas talvez el punto más importante de todo esto, los diálogos. Incluso si tengo algunos problemas con la historia como tal, los dialogos son fenomenales, llenos de personalidad, bastante graciosos cuando quieren serlo, y serios cuando tienen que serlo. Te vende muy bien la idea de que este equipo esta lleno de bastardos desde el inicio, y mientras avanza la historia, sus dialogos siguen demostrando sus personalidades pero en una forma de amigos que se caen lo suficientemente bien para aguantar cualquier insulto sin tomarselo personal.
Con respecto a la narrativa general, al igual que sus predecesores, usa arboles de dialogo para hacer que elijas que camino tomar, lo cual va alterando la percepción que tus compañeros tienen sobre ti e incluso puede afectar su rendimiento durante los despachos. Por desgracia, este apartado carga un poco de los mismos problemas que tuvo Telltale, y es lo poco profundo que llegan a ser estas “consecuencias”. Para ser un equipo de ex-villanos que claramente no quieren nada, son muy fáciles de convencer y conseguir el mejor final es tan fácil como “ser una buena persona”, lo cual tiene algo de sentido, pero cuando tienes personajes como Flambae o Prisma, hace que se sienta demasiado simple y más que un drama, se sienta como una sitcom.
Lo cual no es algo que sea necesariamente malo, se nota que una parte de lo que buscaban hacer era eso, pero cuando intentan ser serios con todo lo que es Shroud, su relación con Robert y todo el desarrollo de Invisigal, hace que el conflicto en el que gira toda la historia se sienta inconsecuente y más como algo que debían hacer para darle un cierre.
Aunque si debo darle que su mensaje es uno bastante importante sobre segundas oportunidades y no dejar que el pasado sea lo único que te defina. Me hubiera gustado que profundizaran un poco más en estos temas, pero entre estar limitados por 8 capítulos y el enfoque que tenían en la comedia, tiene sentido que no pudieran hacerlo.
Pero aun con eso, pude disfrutar bastante cada capítulo, gracias al excelente trabajo que hicieron los actores de voz. Al ser una coproducción con Critical Role, su cast tiene a varios VAs reconocidos en la industria, como lo son Laura Bailey, Matthew Mercer, Travis Willingham, Marisha Ray, Jeffrey Wright, Erin Yvette e incluso Aaron Paul, así como creadores de contenido como Jacksepticeye y MoistCritikal.
Cada uno le da mucha vida a sus personajes y le agrega mucho a todos los diálogos, con varios de estos genuinamente quedándose incrustados en mi cabeza. Aaron Paul como Robert no solo me sorprendió que fuera casteado en un juego como este, también me gustó mucho la forma en que pone al personaje como alguien aterrizado en la tierra, pero que notas el resentimiento que tiene, lo cual funciona como paralelo a Laura Bailey como Invisigal, alguien que también ha sufrido mucho, pero se nota que todavía no logra seguir adelante.
E incluso fuera de lo dramático, MoistCritikal como Sonar fue mucho más gracioso de lo que me esperaba, sus interacciones con el resto del equipo constantemente me hacían reir con su voz seca, pero sin ser seria, y lo mismo aplica para Travis Willingham, Joel Haver y Thot Squad en los papeles de Fenomaman, Waterboy y Prism respectivamente, todos ellos le dan algo especial a cada personaje y definitivamente es uno de los puntos que más me gustaron de todo el juego.
Dispatch tenía una meta complicada. Buscar rellenar el cráter que dejo Telltale luego de volar tan cerca del sol y estrellarse no es una tarea sencilla, y más en un mundo donde las series por streaming se han vuelto en ruido de fondo, pero lo logra de una forma bastante exitosa pese a sus problemas con la historia gracias a sus personajes interesantes, una forma mucho más interesante de implementar gameplay en una serie interactiva más allá de QTEs, buen diseño visual y un excelente casting.
Es curioso terminar de escribir una reseña de Dispatch ahora mismo con toda la controversia que Adhoc está teniendo por la censura implementada en la versión de Switch, pero eso no afecta lo que realmente siento por él. Podrá no ser perfecto y me hubiera encantado que fuera mejor, pero dentro de lo que cabe me la pase muy bien jugándolo, y tengan por seguro que estaré ahí otra vez para su proyecto de Critical Role.
Posición actual en la Tier List: A+
Jugado en PC vía Steam


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